Kidbox: un navegador web exclusivo para niños hecho en Uruguay

20/Jul/2011

CCIU, Martín Kalenberg

Kidbox: un navegador web exclusivo para niños hecho en Uruguay

“You tube, you
tube”, repite la niña de dos años a sus padres. Aún con pocas palabras
incorporadas al vocabulario, la pequeña ya sabe cómo decir que quiere navegar
por el más popular sitio web de videos. ¿Pero qué pasará cuando crezca? Los
peligros de la red acechan a los más pequeños, siendo los principales aquellos
vinculados con la violencia y la pornografía. Una de las respuestas a estos
problemas la da el nuevo navegador para niños Kidbox, que estará online desde
el próximo agosto. Uno de los creadores de la iniciativa es Alan Kind, de 31
años de edad, quien concurrió durante 16 años a la Escuela Integral
Hebreo Uruguaya, donde cursó desde el Jardín de Infantes hasta el Bachillerato.

Con su socio, Martín
Larre, quien también es uno de los directores de la empresa de ofertas online
Woow, promueven esta aplicación programada y diseñada enteramente en Uruguay, y
la primera en idioma español. Los niños podrán acceder a contenidos previamente
supervisados por otros padres y un psicólogo quienes están involucrados en el
proyecto; asimismo, los progenitores podrán controlar el uso que sus hijos le
den a la aplicación. 

A continuación un
resumen de la entrevista que Kind, graduado de Ingeniería en Computación de la Universidad de la República, mantuvo con
el portal web del CCIU:

– ¿Cómo se les ocurrió la idea de desarrollar
un navegador de Internet para niños? 

– La idea surgió
naturalmente al escuchar los frecuentes comentarios que padres nos hacían
llegar a mí y a mi socio Martín Larre. La realidad es que la penetración de
Internet avanza a grandes pasos y eso quiere decir que cada vez más hogares van
a tener acceso a Internet y por lo tanto más niños estarán expuestos a la web.
Identificamos que al miedo que en general tienen los padres y abuelos de
exponer a los chicos a personas o contenidos inapropiados, también se le agrega
un componente de una posible (sin generalizar) falta de tiempo, habilidad o
conocimientos para seleccionar los contenidos más apropiados para los chicos.
Así surge Kidbox, una solución que crea un ambiente de navegación seguro para
los niños pero que también les maximiza la experiencia en Internet a través de
contenidos personalizados para cada niño.

– ¿Para qué edades está pensado?

– En principio para
niños de 2 a
8 años, aunque ya estamos pensando en extender ese rango con nuevos desarrollos
de aplicaciones. 

– ¿Por qué eligieron el nombre Kidbox?

– En primer lugar
pensamos que debía ser un nombre en inglés, ya que desde un primer momento
quisimos que el producto tenga alcance mundial. Kidbox nos pareció un nombre
con fuerza, pero además tiene detrás el concepto que nosotros queremos
transmitir, el de encontrar todo lo que el niño quiere y necesita en un
ambiente seguro. 

– ¿En qué idiomas estará disponible el
navegador? – Inicialmente
estará en español pero dentro de unos meses lo lanzaremos en portugués. Los
planes de expansión incluyen inglés, francés, alemán y japonés.

– ¿Será gratuito, pago o habrá más de una
versión? 

– Ofreceremos una
versión gratuita porque queremos que todas las familias puedan contar con una
herramienta como Kidbox. Luego lanzaremos una versión premium, con un costo mensual bajo, que tendrá interesantes
funcionalidades adicionales, tanto para padres como para niños.

– ¿A partir de qué fecha se podrá descargar? 

– A mediados de
agosto estará disponible para poder descargarlo desde www.kidbox.net

– En el sitio web del proyecto ustedes
indican que: «todos los contenidos son preseleccionados y aprobados por un
equipo de especialistas formado por maestros y padres de familia». En la
práctica, ¿cómo funcionará este sistema? 

– Hemos conformado
un equipo sólido de primer nivel. En cuánto al proceso de selección de
contenidos,  fue definido junto con el psicólogo
Roberto Balaguer, quien es uno de los referentes en cuánto a los niños y las
nuevas tecnologías, no solo en Uruguay sino en Latinoamérica. El proceso
implica tres pasos: selección (filtrar posibles contenidos para aprobar),
categorización (definir para qué edad, género, nacionalidad, puede estar
dirigido el contenido) y aprobación final. Este proceso es llevado a cabo por
maestras, padres y también está involucrado Martín (Larre), quien tiene mucha
experiencia  en Latinoamérica en lo que
son los productos para niños.

Los padres tendrán acceso —incluso en la versión gratuita— a un sitio
web a través del cual podrán gestionar los tiempos y horarios de uso, agregar o
quitar contenidos y recibir reportes de actividad para conocer mejor qué hacen
los niños en Internet. 

 – ¿Cuáles
son los mayores peligros para los niños en Internet? ¿La violencia, la
pornografía, las redes sociales o que se conecten a Internet en sí ya es
problemático?

– En realidad es
difícil responder esa pregunta sin dividir en segmentos etáreos. Los peligros
para un niño de 6 años no son los mismos que para un chico de 17 por ejemplo.
Tal vez a un niño de 6 años que todavía no entró en su proceso de socialización
natural (y por lo tanto no usa redes sociales ni chatea), los peligros puedan
venir por la exposición a contenidos inapropiados (pornografía, violencia). En
edades superiores los problemas se diversifican. De cualquier manera nada tiene
por qué ser un problema si es tratado de manera adecuada; esto es, tomar las
precauciones, estar informado y utilizar las herramientas disponibles. El valor
agregado de Kidbox es que no solo crea un ambiente seguro sino que también
extiende el horizonte de contenidos de los niños y también aprende de ellos,
por lo que en lugar de sentirse restringido, el niño disfrutará de una gran
libertad y sentido de independencia. 

– ¿Cuál fue el apoyo que recibieron del
Centro de Innovación y Emprendimientos (CIE) de la Universidad ORT
Uruguay? 

– Fue muy
importante, especialmente en los comienzos para plasmar la idea en un plan de
acción. Además a través del CIE logramos el apoyo de la ANII como el capital inicial
del proyecto. Luego tuvimos también la oportunidad de ser seleccionados por el
Fondo Emprender para seguir siendo apoyados financieramente.

– ¿Cuál es la diferencia entre un navegador
para niños e instalarle «filtros parentales» a los navegadores más
conocidos como Internet Explorer, Firefox o Google Chrome? 

– Las diferencias
son claras. Al instalar filtros, los padres tienen que estar gestionando qué
contenidos entran en las listas blancas (contenidos accesibles) y listas negras
(contenidos prohibidos); además estos filtros no proveen contenidos por sí
solos y tampoco aprenden del niño, como lo hace Kidbox. Por eso, los filtros
requieren tiempo y gestión de los padres y además los niños lo ven como una
restricción. Con nuestro navegador los padres ganarán en tranquilidad, tiempo
personal y conocimiento de sus hijos, mientras los chicos aprenden y se
divierten sanamente. No imagino un niño pidiendo un filtro; en cambio no dudo
que puedan pedir Kidbox.

– ¿Tienen algún otro proyecto en carpeta? 

– En realidad Kidbox
en sí representa desafíos de diferente índole, ya que desarrollar la solución
para tablets o incursionar en un
nuevo idioma o país, es un proyecto ya en sí mismo. De cualquier manera, ya
estamos generando ideas importantes para las edades posteriores a los 8 años.
En este momento nuestro foco está puesto en lanzar e ingresar en el mercado.

– ¿Cómo se lleva con su identidad judía? 

– En realidad no es
que tengo una relación con ella, como si fuera un agente externo sino que, al
ser parte de mi identidad integral, me define en un montón de cosas y de
momentos. Reafirmo mi identidad en momentos tan diversos como ser la alegría de
cada seder de Pésaj (cena pascual), una conversación en hebreo
con mis primos de Israel, un día de reflexión de Iom Kipur (Día del
Perdón) o simplemente cuando una persona no judía me pregunta con interés
acerca de nuestras tradiciones. La identidad la conservo y la disfruto.